viernes, 1 de febrero de 2008

Santa
Santa es tu nombre,
Santa es tu convicción,
Santa es como te digo
Y con ello endulzo mi voz.

Más hombre oportuno
Para enunciar el pensar
De una persona.

Porque santa eres
Al amar con el corazón,
Sin desdén del cielo
Sin malestar de los santos.

Santa eres porque
Amas con toda pasión,
Entregándote en cuerpo
Y alma a tu amado
Sin mensura y cohibición.

Santa eres porque para tu amado Marvin
Te has convertido en el único motivo de vivir.
Poesía de amor en 3 capítulos

Capitulo “1” Encuentro


Tal vez nunca te diste cuenta,
Pero el destino fue el responsable
De aquel encuentro.

Como almas fuertes y guerreras
El destino nos forzó al encuentro,
Fue mezcla de enojo, curiosidad o rencor,
Fue grato, fugaz y fastidioso.

Pero aquel primer encuentro
Sello nuestro destino,
Tal vez por el malestar
Tal vez por el enojo
Tal vez por la curiosidad
Pero aquel encuentro
Sello nuestro destino.
El destino de Marvin Melgar y santa Hernández.
capitulo "2" ambiguedad
nuestro amor al comienzo fue ambiguo,
ambos mentiamos
ambos escondiamos
ambos amabamos.
ambiguedad que trajo complicidad,
complicidad que trajo acercamiento,
acercamiento que fortalecio el cariño,
cariño que fue la cemilla del amor.
ambiguedad de por quien latia
tu corazon
ambiguedad al querer arropar
con tu piel aquel amor.
en verdad que al
recordar nuestro amor al comienzo
fue encontrar.

Capitulo “3” El Definir

Al final solo tu y yo
Quedábamos,
Al final solo dos corazones
Latían,
Al final solo nosotros
Definíamos nuestro destino.

El definir no fue fácil
El definir lastimo corazones
El definir rasgo vidas
El definir derramo lagrimas.

Pero ante ello, solo nuestros
Corazones, eran capaces de
Definir nuestro destino.

Y definieron que unidos
Estaríamos en cuerpo, alma y corazón.

De Marvin melgar Para santa Hernández

Mi verdad

Cuantas veces he escrito
Este poema, no lo recuerdo,
Pero si tengo presente
Que nunca antes lo había
Escrito para expresar
Mi amor.

Mi verdad en el amor,
No es grata
Mi corazón solloza y llora
Al recordar cuanto
Martirio ha pasado
Por el bendito amor ingrato.

Mi verdad no es triste
Por completo, de hecho,
Creo que par primera vez
El latir de mi corazón
Tiene ritmo de alegría


Mi verdad es la misma
Que la de miles de hombres
Y mujeres donde
La Alegría
La pasión
y
La tristeza
Han sido parte del amor.

Mi verdad
Es sencilla
Es básica
Es clásica.

No escondo más que
Cualquier amante frustrado

No escondo más que
Cualquier novio olvidado.

No escondo más que
Cualquier hombre engañado.


Mi verdad
No es una novela
No es un cuento
No es más que un poema.

Donde el pasado es pasado
Donde los besos de ayer han
Sido olvidados
Donde las caricias han sido
Sepultadas
Y los caminos se han apartado.

Mi verdad Hoy en día
Solo tiene un nombre
Solo tiene un propósito
Solo tiene una pasión

Y eres tú
Santa Hernández
Esa verdad
Mi verdad Tu santa Hernández
Eres mi única verdad.

Contrato de amor

¡Hoy ¡ ante este mísero pliego de papel ,
Deseo exponer mi ¡contrato¡ de amor¡
En papel, tinta y lagrimas,
Deseo por el amor de ha esta mujer
Dosificar en párrafos y letras
Lo que el amor de ella significa.

Es por ello que hoy escribo
Este mi contrato de amor, por el
Cual promulgo:

1) Mi corazón solo ha de latir,
Sentir y llorar por tu amor.

2) Mi piel solo se erizara
Por el roce de tu piel.

3) Mi alma solo encontrara
Reposo, cuando tu
La adormezca entre
Tus brazos.

4) Mi vida solo tendrá propósito,
Si en tu rostro esboza
Una sonrisa de satisfacción.

5) Mi futuro estará
Completo cuando
Tu vientre porte la
Vida engendrada
Por los dos.

6) Mi muerte será placida
Si en aquel día reposo
A tu lado, esperando
La llamada del señor.


Por lo anterior firmo con mi nombre,
Y ratifico con mis lágrimas,
Este contrato de amor.


Por Marvin melgar
Para santa Hernández


Paz

En tus brazos
Encontré la paz de mi alma,
Entre tus piernas
Encontré la paz de mi pasión.

Guerrero seducido por caricias a medias
Por besos de fantasma
Por embelesos de amor.

Guerrero deseoso de paz
Paz de alma
Paz de pasión
Paz de amor.

En tus brazos
Mi alma reposa
Sin temor del ayer
Sin miedo del hoy
Y con esperanza de mañana.

Por que en ti
Mi mujer
Encontré la ¡paz ¡